El GP de Malasia finaliza con mal sabor de boca

El diluvio que cayó sobre Sepang acabó por impedir que se disputará la segunda mitad de carrera. Salió el ’safety car’ y con la pista totalmente encharcada los monoplazas regresaron al ‘pit-lane’ a esperar que escampara. Los comisarios, ya sin lluvia, pero con la amenaza de quedarse sin luz, decidieron dar por finalizada la carrera. Button, Heidfeld y Glock, los tres primeros en la vuelta 32, la anterior a la salida del ’safety’ subieron al podio.
Button logra la tercera victoria de su carrera y se escapa en la clasificación del campeonato con 15 puntos, pese a que la carrera de hoy, al no completarse el 75 por ciento del recorrido, sólo repartió la mitad de los puntos. Le sigue en la tabla su compañero en Brawn GP, el brasileño Rubens Barrichello, quinto, con diez puntos.

La salida fue limpia,aunque algo caotica. Button,  se vio superado por el italiano Jarno Trulli y por el Williams de Nico Rosberg, que supo aprovechar la parte interior para colocarse en cabeza desde la tercera posición.

Por ese mismo lado, Alonso, ayudado por el KERS de su Renault, pasó de la novena plaza a la tercera, aunque pocas vueltas después, con un coche más cargado de gasolina, fue adelantado por los imparables Brawn GP de Button y Barrichello. Alonso se favoreció también del problema mecánico del BMW del polaco Robert Kubica, que se quedó parado en la línea de salida.

El McLaren-Mercedes del finlandés Heikki Kovalainen volvió a quedar fuera en la primera vuelta, al igual que en Australia una semana antes.

Williams, Toyota y Brawn, los tres coches con el polémico doble difusor, se escaparon en cabeza con Rosberg, Trulli, Button y Barrichello. Por detrás, Alonso trataba de aguantar las embestidas del Ferrari de Raikkonen, el Red Bull de Mark Webber y el Toyota de Glock.

En la segunda parte del grupo, el McLaren-Mercedes de Hamilton avanzó hasta la décima posición y el Ferrari de Massa, a la duodécima. Y todo ello a la espera de que las amenazantes nubes descargaran la anunciada lluvia. Para entonces, Alonso ya había perdido posición con Raikkonen y Webber y Rosberg volaba en cabeza con tres segundos de ventaja sobre Trulli.

Los pilotos empezaron a entrar en boxes con el riesgo de volver a pasar enseguida si empezaba a llover. Los que preveían una parada tardía podrían aprovecharse de la situación para repostar y cambiar gomas de lluvias a la vez.

Ferrari fue el primero que apostó por los neumáticos de lluvia con apenas unas gotas. La escuderíase precipitó con Raikkonen y Button aprovechó la parada para adelantar a Rosberg y situarse en cabeza.

Llegó la lluvia y Alonso fue la primera víctima al salirse en la vuelta 22. Todos a boxes para poner los neumáticos de lluvia. Pero las gomas de agua extrema aún eran una medida excesiva. De nuevo al garaje para cambiar por los de lluvia media. Nadie estaba acertando la estrategia aunque el que más se acercó fue Glock, que tomó la cabeza.

Pero entonces sí llegó el diluvio. Button, tras su cuarta parada en boxes por el baile de neumáticos, era líder. El trazado de Sepang se convirtió en un río y el coche de seguridad tuvo que neutralizar la carrera. El BMW de Heidfeld era segundo con un solo paso por boxes.

A falta de 24 vueltas, los jueces de carrera decidieron decretar la bandera roja por la intensa lluvia, que hacía imposible el manejo de los coches. Todos los coches tuvieron que parar en la recta de salida/meta y esperar a que amainara.

Y tras 45 minutos de espera, no se reanudó. La de Malaisia fue la carrera más corta desde la de Australia en 1991, que apenas duró 24 minutos.

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